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martes, 12 de febrero de 2013

Nelson y sus alrededores


Hace ya dos semanas que estamos en Nelson y no tenemos intención alguna de irnos.

Imitando a nuestro amigo, visitamos Paradiso en busca de trabajo, pero no tuvimos la misma suerte.
Estando ahí aprovechamos el Internet gratis y buscamos algún lugar para trabajar por comida y acomodación ya que nuestro viaje es largo y acá las cosas no son muy baratas.

Así fue que conocimos a Zack.
Buzo rayado, pelo canoso y una gorra. Esa fue su descripción para ubicarlo en nuestro primer encuentro.
Su propiedad representa un poco su cabeza: un desorden pero con orden. Muchos proyectos por comenzar, muchos otros por terminar. Pallets, llantas y cartones son la solución a todos sus problemas, no hay cosa que un pedazo de cartón no pueda arreglar.

Allí trabajamos por 10 días. Con mucho calor, bajo un cielo soleado, sin una nube. El trabajo no estaba mal, nos la pasábamos charlando con nuestra amiga Noreen y comiendo las delicias que preparaba Soraya.

Nos quedábamos en lo de la Señora Franceska, como le llamaba Zack.
El primer día de trabajo, nos recibió en la puerta de su casa, dándonos una cálida bienvenida con su acento Holandés. Parecía estar en sus 60´s, aunque conservaba un espíritu joven. Dedicaba su vida a hacer sesiones de sanación con Bowls Tibatanos.

Cada habitación de su casa tenía un color y un nombre diferente. El living se destacaba por su ventanal con vista al mar.
Saliendo de la casa y cruzando el jardín, frente a las abejas, estaba nuestra habitación. Más bien era una cabina. Muy sencilla y rustica, pero acogedora.



Después de nuestro último día de trabajo  y un merecido baño nocturno en la playa, aprontamos las cosas para partir a la mañana siguiente. Esta vez nos dirigíamos hacia Luminate, un festival en la cima de una montaña.

Fueron 8 días de música, talleres, aprendizaje y otras tantas cosas más. La experiencia fue increíble, conocimos gente muy interesante e hicimos nuevos amigos. A la salida, rumbeamos Norte para terminar de recorrer los alrededores de Nelson.

Estos fueron nuestros últimos días de la Isla Sur.








domingo, 27 de enero de 2013

Y así comienza...


Resumiendo este mes de viaje, se puede decir que desde que salimos de la granja todo empezó a mejorar.
El hecho de alejarnos de lo que ya para ese entonces detestábamos, pero nos hizo aprender tanto fue un alivio.
El pasar de los días sirvió de reflexión de todo lo que hasta ese entonces era cotidiano. Madrugar dejó de formar parte de nuestra vida, ahora los tiempos son otros.

La tranquilidad de estar nuevamente de vacaciones nos llevó a acampar rodeados de montañas, playas, bosques y ríos. Cocinando en un pequeño hornito, bebiendo agua de los arroyos, avistando cuanta ave pudiésemos y caminando por senderos olvidados, fueron pasando los días.
Bosque de Haast Pass
Vista del Aoraki desde nuestro camping en GIllespies Beach

Montañas gigantes con picos nevados, lagos reflejantes , valles formados por deshielos de glaciares, praderas amarillentas, cascadas, cuevas misteriosas, playas rocosas, mares embravecidos, puentes rotos, lujosas campervans, keas asesinos, detestables sandflies, colonias de lobos marinos, wekas, pauas,  gaviotas, delfines y muchas cosas más, formaron parte del camino.

Cascada en Arthur´s Pass
Arthur´s Pass
Valle y glaciar de Franz Josef
Lago Matheson
Pancake Rocks

Weka
Una siestita al sol
Kea
Los muchachos

Hace tiempo atrás nuestro amigo Balpi nos contaba historias de sus andanzas por una ciudad al Norte de la Isla Sur. Decía que la gente era amable, simpática y que había pasado sus mejores días en Nueva Zelanda ahí.Siempre nos intrigó saber como era ese lugar.
Contaba de los mercados de artesanos, puestos de comida orgánica y siempre hablaba de un hostal llamado Paradiso...

viernes, 25 de enero de 2013

Hola y bienvenidos a nuestro blog!

La idea del blog surgió hace ya un tiempo pero nunca se dio por distintas razones. Ahora que tenemos más tiempo disponible, ganas de documentar y compartir nuestra experiencia con todos ustedes vamos a hacer lo posible para mantenerlo al día.

Hace casi dos años que dejamos Uruguay para venir a Nueva Zelanda.
Al principio, el hecho de salir de la rutina hacia lo nuevo nos generaba incertidumbre. Teníamos muchas preguntas que con el tiempo se fueron respondiendo.
Cometimos errores los cuales nos fortalecieron, conocimos gente de la cual aprendimos y visitamos lugares que nos inspiraron.
Esta experiencia cambió nuestra manera de ver el mundo y por eso queremos continuar viajando.
Este blog se trata de eso, contarles a ustedes nuestra experiencia a lo largo del viaje, nuestra manera de ver el mundo.